Uno de los destinos vacacionales preferidos en verano son las playas, y esto conlleva un sinfín de preparativos que, a resumidas cuentas, no valen de nada si el único objetivo al llegar es tumbarse en la toalla para tostarse al sol; que si ahora de espaldas, un poquito de crema aquí, un poquito allá, ahora de frente, voy a desanudarme el bikini un poco para que no me queden marcas, unas conchitas en los ojos y caso omiso a las advertencias de no exponerse al sol en horas comprendidas entre las 12 y las 4 de la tarde.
Así se van pasando los días y no hacemos nada productivo ni para nuestro cuerpo ni para quienes nos acompañan.Veamos qué soluciones puedes añadir a tu lista de tareas:
En familia, con amigos, tengas la edad que tengas, seguro que hay alguna actividad que se adapta a tus gustos y capacidad de esfuerzo.
Las ansiadas vacaciones después de duras jornadas de trabajo todo el año, nos hacen pensar que la mejor manera de recuperar fuerzas es relajándonos en cuerpo y mente, cuando en realidad está comprobado que despeja mucho más practicar actividades que el resto del año no podemos efectuar.
Un ejemplo es el caso de las típicas palas de playa, no sabes la de calorías que se pierden de tanto agacharse a recoger la dichosa pelotita, porque lo cierto es que casi todos somos novatos en este juego que nos pone a prueba en terrenos poco firmes como lo son la arena, las conchas y las piedras.
Igualmente con pelotas de gomaespuma podéis organizar juegos como balón prisionero, o con los hinchables dentro del mar jugar a tocarla sin que caiga al agua.
Estamos acostumbrados a ver estas actividades en las playas, especialmente caída la tarde prestamos atención a los campeonatos de voley en la arena o los provisionales campos de fútbol marcados con chanclas y surcos que unos pocos amigos han trazado para divertirse.
ACTIVIDADES MÁS RELAJANTES Y NO MENOS EFECTIVAS
Sin embargo, quizás nada de esto nos apetece, bien por vergüenza a realizar movimientos que nos dejen al descubierto la celulitis o diversos complejos, o simplemente porque es demasiado esfuerzo para nuestro gusto. En estos casos recomendamos actividades más relajantes:
Pasear por la arena a paso rápido: habitualmente los paseos solemos darlos por la orilla, sin embargo, darlos por la arena seca nos ayuda a fortalecer las piernas. Pasos amplios, no exagerados para evitar la atención de los curiosos, y rápidos, son la clave para un ejercicio completo. Al pasear acompañadas se nos hará más ameno porque la conversación nos mantendrá distraídas.
Recostarse en el rompeolas: no dejarse arrastrar por la corriente cuando nos impulsa el oleaje es un esfuerzo contra natura que nos sirve para refrescarnos y seguir tomando el sol mientras perdemos calorías. El agua salada es un aliciente muy propicio para captar los rayos de sol con más resultados.
Actividades bajo el agua: mover las piernas con agilidad y continuidad, pasarnos las manos por elabdomen hacia arriba y abajo mientras estamos sumergidas, y nadar con ímpetu, son actividades acuáticas muy resolutivas.
Objetos hinchables: adentrarse en el mar con un flotador, colchoneta o tabla es una práctica que pone en activo todos nuestros sentidos y como no, los músculos del cuerpo, ya que el miedo a ser abatida por una ola o a imbuirse demasiado en el mar nos alerta.
COMIDA LIGERA Y BEBIDAS BAJAS EN CALORÍAS
Comidas copiosas o en exceso no nos ayudan a mantenernos saludables, por ello, tus aliados deben ser las bebidas bajas en calorías para paliar tanto la sed que te producirán las actividades, así como elhambre.
Con estos consejos seguro que no vuelves con unos kilos de más tras las vacaciones. Ya no hay excusas, de una forma más relajada o en familia, existen mil propuestas para divertirse mientras el sol sigue siendo tu protagonista.
Estamos acostumbrados a ver estas actividades en las playas, especialmente caída la tarde prestamos atención a los campeonatos de voley en la arena o los provisionales campos de fútbol marcados con chanclas y surcos que unos pocos amigos han trazado para divertirse.
ACTIVIDADES MÁS RELAJANTES Y NO MENOS EFECTIVAS
Sin embargo, quizás nada de esto nos apetece, bien por vergüenza a realizar movimientos que nos dejen al descubierto la celulitis o diversos complejos, o simplemente porque es demasiado esfuerzo para nuestro gusto. En estos casos recomendamos actividades más relajantes:
Pasear por la arena a paso rápido: habitualmente los paseos solemos darlos por la orilla, sin embargo, darlos por la arena seca nos ayuda a fortalecer las piernas. Pasos amplios, no exagerados para evitar la atención de los curiosos, y rápidos, son la clave para un ejercicio completo. Al pasear acompañadas se nos hará más ameno porque la conversación nos mantendrá distraídas.
Recostarse en el rompeolas: no dejarse arrastrar por la corriente cuando nos impulsa el oleaje es un esfuerzo contra natura que nos sirve para refrescarnos y seguir tomando el sol mientras perdemos calorías. El agua salada es un aliciente muy propicio para captar los rayos de sol con más resultados.
Actividades bajo el agua: mover las piernas con agilidad y continuidad, pasarnos las manos por elabdomen hacia arriba y abajo mientras estamos sumergidas, y nadar con ímpetu, son actividades acuáticas muy resolutivas.
Objetos hinchables: adentrarse en el mar con un flotador, colchoneta o tabla es una práctica que pone en activo todos nuestros sentidos y como no, los músculos del cuerpo, ya que el miedo a ser abatida por una ola o a imbuirse demasiado en el mar nos alerta.
COMIDA LIGERA Y BEBIDAS BAJAS EN CALORÍAS
Comidas copiosas o en exceso no nos ayudan a mantenernos saludables, por ello, tus aliados deben ser las bebidas bajas en calorías para paliar tanto la sed que te producirán las actividades, así como elhambre.
Con estos consejos seguro que no vuelves con unos kilos de más tras las vacaciones. Ya no hay excusas, de una forma más relajada o en familia, existen mil propuestas para divertirse mientras el sol sigue siendo tu protagonista.











